
Steven Spielberg es un reconocido cineasta cuyo amplio trabajo siempre se ha caracterizado por mostrar un alto estándar de calidad, no siempre perfecto pero que le da a sus películas un contexto formidable donde la fantasía puede desenvolverse sin problemas y donde el espectador es verdaderamente transportado a un mundo que casi puede tocar con la punta de sus dedos.
Para Minority Report, tres años antes de su filmación, Steven reunió a un séquito de quince expertos de amplios ámbitos como la arquitectura, ciencia computacional y biomédica, para que imaginaran como sería el mundo en el futuro. Esto desembocó en la “biblia de 2054", una guía completa de ochenta páginas donde se detallaba el funcionamiento económico, social y tecnológico que más tarde se convertiría en el contexto fílmico de la cinta.
Nos adentramos entonces a la ciudad de Washington D.C, donde gracias al desarrollo de la tecnología y a la manipulación genética, el departamento de justicia ha logrado conocer el futuro de antemano, gracias a la visión premonitoria en sueños de tres jóvenes que se mantienen en completo éxtasis gracias a poderosas drogas. Dicho sacrificio más tarde averiguaremos, es de forma obligada y esconde un pasado tortuoso lleno de abusos y autoritarismo.



















