

Descripción enviada por el equipo del proyecto. El "efecto dona", un fenómeno habitual en las comunidades austriacas, desvía lentamente el flujo de personas fuera de los centros urbanos a través de proveedores locales en la periferia, provocando el abandono del casco histórico. Sin embargo, nuestro nuevo centro comunitario combate este efecto. Desarrollado a partir de la hilera de casas de la plaza principal, este nuevo corazón de la localidad se abre como un gesto de invitación y bienvenida. Tanto los habitantes como quienes visiten el lugar no solo se sentirán acogidos, sino también motivados a apropiarse del edificio. Una marcada simetría respecto a la plaza principal aporta solemnidad y sentido a este espacio de encuentro natural. La rotación de la estructura y la consiguiente apertura del terreno, junto con la orientación del acceso principal hacia la plaza, configuran un gesto definitivo de hospitalidad que invita a explorar y descubrir.

































