
La arquitectura vernácula ha ganado cada vez más espacio en la teoría y en la práctica proyectual, y sus características son objeto de constante estudio y revisión. Este impulso se debe a diversos factores, pero principalmente al contexto de cambio climático que atravesamos, el cual exige soluciones constructivas más sostenibles y vinculadas con el entorno.
En este ámbito, se habla mucho sobre las diferentes técnicas vernáculas empleadas en la arquitectura, ya sea la producción de ladrillos de adobe, los techos de paja o los muros de bambú trenzado, entre muchas otras. Sin embargo, mientras que la técnica vernácula se concentra en acciones o habilidades específicas, su significado difiere del de las tecnologías vernáculas.





