
Hoy en día, existen pocos nombres en el mundo del textil contemporáneo que posean un legado histórico tan significativo y una biografía tan increíble entretejida en su origen. La historia de Jim Thompson está impregnada de romanticismo. El originario de Delaware fue militar en el sudeste asiático y trabajó para la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), la agencia de inteligencia estadounidense. Al finalizar el conflicto, se estableció en Tailandia, donde construyó una nueva vida impulsada por su fascinación hacia la belleza y el oficio artesanal inherentes a la nación. En una época en que el tejido de seda tradicional se veía amenazado por las telas fabricadas a máquina, Thompson descubrió una comunidad de tejedores y tejedoras de seda de excepcional talento en Bangkok. Colaboró estrechamente con este grupo para desarrollar la producción y los conectó con otras comunidades de tejedores y tejedoras de gran talento, incluida una en Pak Thong Chai, Korat, una provincia en el noreste de Tailandia. Sus esfuerzos resultaron fundamentales para revitalizar la industria de la seda en Tailandia, un legado que perdura hasta el día de hoy.
En la actualidad, la marca Jim Thompson —y "The Thai Silk Company"— es sinónimo de la producción de seda más fina del mundo. La firma se ha expandido con No. 9 Thompson y Fox Linton, creando identidades distintivas que conquistan diferentes segmentos del mercado. Este tríptico de marcas exhibe un amplio espectro de posibilidades textiles, especialmente en sus nuevas colecciones de otoño, al tiempo que preserva el mismo ADN central de artesanía y una sensibilidad marcadamente internacional, con piezas producidas en los mejores telares del mundo.
