
La zonificación es la principal técnica de regulación urbanística adoptada en el mundo. Consiste en la división del territorio urbano en un conjunto de zonas, fijando para cada una de ellas los usos permitidos y los índices que definen los parámetros para las edificaciones que podrán construirse en cada lote. En teoría, son dos los objetivos que persigue la zonificación: evitar las molestias generadas por determinados usos y limitar las densidades de ocupación a la capacidad de soporte de la infraestructura existente.
En Arbitrary Lines: How Zoning Broke the American City and How to Fix It (Líneas arbitrarias: cómo la zonificación rompió la ciudad estadounidense y cómo solucionarlo), obra publicada este año y aún no traducida al español, el urbanista M. Nolan Gray argumenta que tales objetivos nunca fueron la verdadera motivación de la zonificación en su país.





