
Durante el período de lluvias más intensas, es recurrente el reporte de desastres urbanos como deslizamientos de tierra, inundaciones y anegamientos, con la pérdida de vidas humanas y gravísimos daños materiales. En la mayoría de los casos, la vulnerabilidad de las áreas afectadas ya era conocida; sin embargo, no se impidió su ocupación. Por regla general, las áreas devastadas volverán a ser ocupadas por los sobrevivientes tan pronto como sea posible, sin que se realice ninguna obra para eliminar el riesgo.

