
Las playas paradisíacas pueden convertirse en un lugar desagradable para los y las turistas cuando son invadidas por sargazo, algas pardas del género Sargassum C. Agardh con distribución tropical y subtropical en todos los océanos. En la Riviera Maya, México, estas algas eran consideradas un grave problema; sin embargo, Omar de Jesús Vázquez Sánchez vio en ellas la materia prima para construir viviendas: transformó el sargazo en ladrillos sostenibles.
Al acumularse en las playas, el sargazo emite un olor muy fuerte y desagradable que ahuyenta a los y las turistas y genera pérdidas enormes para los gobiernos y las comunidades locales. Retirar este material de las playas representa un gran desafío; en Cancún, por ejemplo, el gobierno llegó a enviar 40 mil toneladas de estas algas a los rellenos sanitarios. No obstante, con la creación de SargaBlock, Omar no solo dio un mejor destino a este recurso, sino que también generó empleo y brindó a la población de México la posibilidad de construir una vivienda propia a un menor costo.






