
La vivienda siempre ha sido un tema central en las metrópolis. Esto se debe tanto a la necesidad de albergar a la población urbana como al impacto que la vivienda puede tener en otros aspectos de la ciudad, tales como los desplazamientos necesarios para cumplir con la rutina diaria, por ejemplo, la distancia entre el hogar y el lugar de trabajo o estudio.
La densificación urbana suele ser una premisa ampliamente aceptada en el campo del urbanismo y, en la realidad contemporánea, la ecuación densificación-vivienda se resuelve con superficies más compactas en edificios en altura. Los departamentos resultantes pueden reducirse casi al mínimo de sus funciones, lo que en Brasil se conoce comúnmente como quitinete. Como toda tipología, esta minivivienda tiene sus pros y sus contras, y puede ser vista como un ejemplo de practicidad o como una representación de la precarización habitacional.
