
En el contexto contemporáneo, como se ha dicho en reiteradas ocasiones, parece que vivimos en lo que se clasifica como una era digital. La pandemia global incrementó la popularidad de las vías de comunicación digital —como Microsoft Teams y Zoom—, mientras que se reporta que la aplicación de mensajería multiplataforma WhatsApp cuenta con más de dos mil millones de cuentas activas. Desde una perspectiva ambiental, la migración de las empresas a la «nube» suele presentarse como un triunfo para la sustentabilidad. En términos sencillos, y por citar un ejemplo concreto, las empresas pueden prescindir de almacenar información en discos duros físicos y optar, en su lugar, por guardar sus datos en servicios de alojamiento de archivos en línea.








