
Las ciudades desempeñan un papel fundamental en la búsqueda de soluciones y políticas para mitigar los problemas derivados del actual cambio climático global. Las áreas urbanas son hoy responsables de más del 70% de las emisiones de dióxido de carbono (CO₂), una de las principales causas del efecto invernadero y de sus consecuencias para el medio ambiente y para la vida de todas las personas.
Este porcentaje es significativo si se considera que los municipios ocupan apenas entre el 0,4 y el 0,9% de la superficie terrestre, como lo señala la investigación “Efectos del cambio de población o de densidad en las emisiones urbanas de dióxido de carbono”, publicada por Nature Communications, un canal especializado en estudios del campo de las ciencias naturales.







