
El término “cradle to cradle” fue acuñado por el arquitecto estadounidense William McDonough y el ingeniero químico alemán Michael Braungart en su libro-manifiesto Cradle to Cradle: Remaking the Way We Make Things, publicado en 2002. Se trata de una teoría que no es meramente arquitectónica, sino que se aplica a cualquier producto, promoviendo un enfoque biológico de la fabricación en el que los componentes son considerados nutrientes de un “metabolismo saludable”.
Conocido también por la sigla C2C, “cradle to cradle” significa “de la cuna a la cuna” y postula la circularidad de la cadena productiva. El término se refiere al esfuerzo por excluir los procesos lineales —que comienzan con la producción del material y terminan con su desecho— para transformarlos en procesos cíclicos en los que los productos puedan ser utilizados por un período indefinido de tiempo.
