
Asociados principalmente con los lugares de culto, los vitrales han sido utilizados por artesanos y artesanas de todo el mundo durante miles de años en una gran variedad de proyectos artísticos e instalaciones. Al intensificar la arquitectura con colores vivos, la técnica del vitral consiste en un proceso particular en el cual el vidrio se colorea mediante óxidos metálicos durante su fabricación, utilizando diferentes aditivos para crear una amplia gama de matices y tonos.
En cuanto al enriquecimiento arquitectónico, las piezas de vidrio de colores suelen ensamblarse para crear representaciones de arte decorativo, lo que permite que la luz se filtre y penetre en una estructura o edificio en particular. Como componente, funciona tanto de forma decorativa como una variante de ventana, permitiendo el ingreso de una cantidad sustancial y suficiente de luz en un espacio para lograr un efecto atmosférico y beneficioso.














