
La gentrificación es el proceso en el que las propiedades se vuelven más codiciadas y, por ende, más costosas. El aumento de los precios desplaza a los y las residentes de mayor antigüedad, quienes son reemplazados por personas de mayores ingresos. Este fenómeno no debe confundirse con el desalojo forzoso de ciudadanos mediante expropiaciones o erradicaciones obligatorias. Expulsar a los y las habitantes mediante un decreto oficial constituye un problema distinto.
Un ejemplo clásico de gentrificación es el de Greenwich Village, en Nueva York. En sus orígenes, el barrio estaba habitado por una población acaudalada. Más tarde, se convirtió en el epicentro de la prostitución de la ciudad, lo que provocó el éxodo de la clase media alta.




