
Imagine que tiene programada una visita a una edificación de gran importancia para la historia de la arquitectura, una obra de referencia para todos y todas las entusiastas de este ámbito. Probablemente se equiparía con una cámara fotográfica o un buen teléfono celular y, en algunos casos, llevaría lápiz, cuaderno e incluso una cinta métrica para registrar con curiosidad todos sus aspectos.
Hoy en día, sin embargo, este no es el único medio por el cual podemos “visitar” una edificación de importancia histórica o, al menos, eso es lo que algunos investigadores e investigadoras se están esforzando por demostrar. Además de todas las facetas asumidas por el metaverso, también se está explorando su papel en la preservación histórica de la arquitectura y la cultura de determinados lugares, generando materiales disponibles para diferentes generaciones.
En este sentido, algunas edificaciones históricas importantes están siendo recreadas en el metaverso. Las réplicas, conocidas como “gemelos digitales”, se desarrollan mediante un cuidadoso levantamiento de la edificación utilizando tecnologías como escáneres láser y trípodes telescópicos. El resultado final es una imagen 3D altamente detallada, una “nube de puntos” que –cuando está bien elaborada– difiere por solo unos pocos milímetros de las dimensiones reales.









