
Entre todas las extrañas tendencias de diseño interior residencial que están resurgiendo, la fosa de conversación es probablemente una de las más inesperadas. Este célebre diseño de la década de 1970, a la vez retro y moderno, ofrece un refugio acogedor en el hogar, libre por completo de las distracciones de la televisión y el cine. En lugar de potenciar la conexión con los dispositivos electrónicos, propone un área amplia diseñada para sentarse y entablar conversaciones reales; un espacio que, tal vez, todos necesitemos.

