
Este artículo fue publicado originalmente en Common Edge.
Poco después del cambio de milenio, Vanity Fair, una revista que pretende registrar todo tipo de hitos culturales, pidió a un selecto grupo de 52 “expertos” que eligieran los cinco mejores edificios desde 1980. Las elecciones fueron desconcertantes: casi todos los edificios pertenecían a alguno de los arquitectos o arquitectas seleccionados, quienes a su vez conformaban la gran mayoría de los encuestados. Pocas opciones recibieron más de cinco votos.






