La última política de cero emisiones netas del proveedor internacional de soluciones acústicas Autex Acoustics da luz verde a megaproyectos de construcción, sin renunciar a la sustentabilidad.
Si alguien lograra recorrer el perímetro del nuevo edificio KGX1 en Kings Cross, Londres, en menos de dos minutos, estaría en camino de arrebatarle la gloria olímpica a Emmanuel Korir. Con 330 metros de largo, supera la altura del rascacielos The Shard. Este “rascasuelos”, la incorporación más reciente a una zona apodada “Knowledge Quarter” por su comunidad de instituciones educativas y empresas de tecnología y medios, proyecta albergar a 7,000 trabajadores/as cuando se complete dentro de tres años. Cabe imaginar lo que esto representa en términos de acústica y el trabajo de acondicionar los pisos para convertirlos en un espacio de oficinas de alto rendimiento y con una ingeniería acústica óptima. Del mismo modo, es de considerar lo que tal cantidad de paneles acústicos implica en materia de recursos de materiales, energía y transporte.
Este tipo de reflexiones son las que ocupan a Dan Black, director de Autex Acoustics en el Reino Unido. Las consideraciones acústicas constituyen una parte fundamental de la arquitectura interior de oficinas y viviendas, por no hablar de los centros educativos. El área de especialidad de Black consiste en trabajar en conjunto con arquitectos/as, diseñadores/as, ingenieros/as acústicos/as e instaladores/as para proveer los requisitos específicos de acondicionamiento acústico personalizado; de hecho, recientemente colaboró con equipos locales para equipar con éxito la sede central de la editorial Pearson en Londres y la sucursal londinense de Sumitomo Mitsui Banking Corporation.

En lo que respecta a la estética, resulta evidente por qué Autex Acoustics suele encabezar las preferencias de especificación; con una producción altamente creativa, sus productos son innovadores y escultóricos, y el compromiso de la empresa con la personalización es auténtico. No obstante, las decisiones de diseño y arquitectura van hoy mucho más allá del aspecto visual. “A menudo, los/las clientes preguntan de inmediato dónde se fabrica el producto. El impacto ambiental es un factor crucial que rige las decisiones de compra”, señala Black.
Por supuesto, la sustentabilidad es un factor esencial para cualquier empresa manufacturera. Actualmente, dado que los proyectos de desarrollo a gran escala —como los de Kings Cross— contemplan objetivos de edificación saludable, se trata de un aspecto en el que todos los sectores de la construcción deben trabajar para no arriesgarse a la obsolescencia. Aunque un producto con diseño sea la cara visible del negocio, la gestión interna debe enfocarse por completo en operar de manera ética y respetuosa con el medio ambiente. Esto resulta sumamente crítico en la industria de la acústica, puesto que, de no controlarse, el impacto negativo derivado de tales volúmenes de materiales y procesos de fabricación sería considerable.

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Autex Acoustics ha trabajado arduamente para ofrecer respuestas, desarrollando un enfoque claro y transparente hacia la sustentabilidad que busca no solo brindarles tranquilidad ética, sino también consolidar su liderazgo en el sector. “Nuestra misión como empresa responsable y sustentable es generar un impacto positivo en nuestro entorno, en nuestra gente y en las próximas generaciones, y queremos motivar a otros actores de nuestra industria a hacer lo mismo”, afirma el director general de Autex Acoustics, Rob Croot.
El gobierno británico exige que todas las empresas alcancen las cero emisiones netas para el año 2050; tras monitorear activamente sus emisiones de carbono desde 2017, Autex Acoustics ha logrado reducirlas incrementando la eficiencia de sus plantas e infraestructura. En tanto se avanza hacia esta meta, el carbono incorporado en sus productos puede compensarse a través de la Iniciativa de Productos Carbono Neutro de la empresa. Esta atención al cambio climático constituye el primero de los puntos de su plan de acción de cinco pilares. El segundo es el impulso hacia la circularidad del negocio, lo que significa que los materiales sean reciclados y reciclables, y que los desechos se transformen en nuevos recursos. Su poliéster de alta durabilidad incorpora un mínimo de 45% de escamas de botellas recicladas y puede reciclarse múltiples veces a lo largo de su ciclo de vida.

El bienestar en las edificaciones representa otro pilar: todos los productos de Autex Acoustics se fabrican sin sustancias químicas nocivas, priorizando la salud de las personas y del medio ambiente. A su vez, la empresa asume el compromiso de invertir en sus comunidades locales mediante la asignación de fondos a programas sociales y proyectos de restauración ambiental. El compromiso final radica en asegurar que las responsabilidades sociales y ambientales se cumplan a lo largo de toda la cadena de suministro.

Este último compromiso es tal vez el recurso ecológico más relevante de Black y le permite dar la respuesta que los/las clientes esperan escuchar. Aunque su sede principal se encuentra en Nueva Zelanda, Autex Acoustics cuenta con sedes satélite en todo el mundo, lo que permite realizar la fabricación cerca de los puntos de destino. En el Reino Unido, una planta en Huddersfield abastece a clientes británicos y europeos, mientras que los equipos de ventas locales crecen a nivel mundial para limitar el desplazamiento de personas. Pese a que su legado nació en el otro extremo del planeta, la división de Autex Acoustics que lidera Black ostenta con orgullo el sello “Hecho en Gran Bretaña”. Si se continuará construyendo a gran escala al estilo de KGX1, pero neutralizando definitivamente esas emisiones, tal vez sea momento de pensar de manera global y actuar de forma local.