
El término ergonomía fue utilizado por primera vez en 1857 por el polaco Wojciech Jarstembowsky, y proviene de la unión de las palabras griegas ergon (trabajo) y nomos (ley o norma). Aunque en un principio se relacionaba con el confort físico de las personas en el trabajo, hoy en día el término se aplica a las más diversas actividades, desde las deportivas hasta las recreativas, como un conjunto de reglas y procedimientos enfocados en el bienestar —físico y mental— durante la realización de una tarea determinada.
Tomando como referencia la definición oficial adoptada por la IEA (Asociación Internacional de Ergonomía) desde el año 2000, la ergonomía se puede definir como:
Es decir, la ergonomía analiza las interacciones entre el ser humano y los demás elementos de un sistema determinado, con el fin de mejorar las respuestas motoras, el confort y el bienestar, reduciendo el esfuerzo y la fatiga. Bajo esta definición, la ergonomía se puede dividir en tres áreas: física, cognitiva y organizacional.




