
Ante la llegada del invierno al hemisferio norte, Hudson Valley Lighting Group comparte consejos para aportar calidez al hogar mediante una iluminación en capas y acabados envejecidos.
Al encontrarse frente a una habitación vacía, contemplando cuatro paredes sin rasgos distintivos, el desafío de convertirla en un hogar puede ser real. Transformar un lienzo frío en un santuario —un lugar para el descanso y la relajación, un rincón de lectura, un fondo para sus obras de arte favoritas o un espacio para recibir visitas— puede poner a prueba incluso a los/las profesionales del diseño de interiores más experimentados/as. Sin embargo, existe una herramienta en el arsenal de quienes se dedican a la arquitectura de interiores que marcará la diferencia: la iluminación. Nada en el campo del diseño trabaja tanto como la iluminación para transformar un espacio.

Crear atmósfera mediante la iluminación en capas
«La iluminación lo es todo», afirma Ben Marshall, director creativo de Hudson Valley Lighting Group, para quien crear atmósfera con la luz es algo natural. «Siempre animo a la gente a pensar en la vibración general del espacio. ¿Qué quieren sentir?, ¿qué actividades realizarán allí?, ¿de quién es la habitación? A partir de ahí, se elabora un plan».
‘Tenemos que pensar en la iluminación de manera similar a como pensamos en la joyería y/o los accesorios de vestir. Esas piezas pueden transformar drásticamente un atuendo. De la misma manera, la iluminación que elegimos hace lo propio con nuestros espacios habitables‘
Un sistema de iluminación en capas cuidadosamente diseñado es la clave para definir la atmósfera del hogar. El sofá adecuado puede acoger físicamente, pero una buena iluminación reconforta mentalmente. Hudson Valley Lighting Group diseña pensando en la variedad de opciones: estilos diversos (sus propuestas cruzan y fusionan lo tradicional, lo contemporáneo y lo industrial) y también diferentes tipos de iluminación para estructurar y personalizar la atmósfera de cada espacio. «En un dormitorio, por ejemplo, es posible que se necesite luz puntual (lámparas de lectura) y ambiental (la fuente de luz principal). Sin embargo, casi nadie piensa en la iluminación de acento. Los apliques de pared ayudan a generar esa calidez de fondo cuando solo se busca descansar».
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Construir estilo y atmósfera al mismo tiempo
Hudson Valley Lighting Group lleva más de 30 años equipando a arquitectos/as de interiores y a quienes buscan renovar sus hogares en Norteamérica con elegantes lámparas colgantes, apliques, luminarias de trabajo y candelabros, y ahora desembarca en Europa. Para la firma, el papel de la iluminación —tanto fija como portátil— es doble. Por un lado, las luminarias están diseñadas para realzar, embellecer y complementar una habitación, integrándose con el mobiliario para potenciar o definir su estilo. «Tenemos que pensar en la iluminación de manera similar a como pensamos en la joyería o los accesorios de moda. Esas piezas pueden transformar un atuendo drásticamente. Del mismo modo, la iluminación que elegimos hace lo mismo con nuestros espacios habitables», afirma Marshall.


Por otra parte, el diseño de iluminación también tiene que ver con la potencia proyectada, su dirección e intensidad, y la forma en que interactúa con los materiales circundantes. Después de todo, cumple una función primordial, ya sea iluminar el área de preparación en una cocina, destacar un espacio de trabajo o crear un ambiente acogedor de fondo.
Este aspecto suele ser el más complejo y, aunque con frecuencia se delega en profesionales de la iluminación, Marshall ofrece algunos consejos para guiar un plan de capas eficaz. «Necesitamos la cantidad de luz adecuada para cumplir su función, es decir, realizar nuestras actividades cotidianas. Por lo general, añadir o quitar apliques de pared nos ayudará a lograrlo», señala. «También se pueden buscar focos con diferentes niveles de potencia».


Un esquema de iluminación para dar calidez al invierno
Con el invierno a la vuelta de la esquina para muchos de nosotros, lo que significa pasar más tiempo libre en interiores, la comodidad y el confort se vuelven prioridad, por lo que una pequeña renovación de la iluminación no vendría mal. En el plano estético, se puede optar por dejar de lado los acabados fríos y brillantes para elegir, por ejemplo, el suave brillo de pan de oro de la nueva luminaria colgante Charm de Hudson Valley Lighting Group. Esta combina a la perfección con el aplique Barron para aportar un toque de cálido glamur moderno de mediados de siglo.
Al prestar atención a la temperatura de color de las fuentes de luz, Marshall aconseja: «Lo principal que intento enfatizar hoy en día (ya que la mayoría de los focos son LED) es mantenerse en un rango de 2500 a 2700 K. Por encima de eso, la luz proyectará tonos azules en el espacio, haciendo que los interiores se sientan apagados». Un ambiente apagado es lo último que se busca cuando llega el frío. Sin embargo, al coordinar el acabado de las luminarias con el enfoque y la intensidad de la luz en una habitación, ya no habrá necesidad de abrigarse con cachemira cuando llegue diciembre.
