
La arquitectura es quizás una de las formas de cultura más expresivas, pues representa el zeitgeist de un lugar determinado y narra la historia de su evolución a lo largo del tiempo. Permite a quienes la visitan transportarse al pasado para comprender las influencias que dieron forma al mundo en que alguna vez vivimos. La arquitectura barroca, en particular, fue uno de los estilos arquitectónicos más ornamentales y decorativos. Con un origen etimológico que se traduce del francés como «curioso o extraño», en un principio se utilizó como un término despectivo para referirse a lo ruidoso, excéntrico y excesivo; características que la arquitectura barroca ciertamente encarnó.







