
En el campo de la arquitectura, es común notar en muchos proyectos una cierta predilección de los/las arquitectos/as por el empleo de materiales y elementos arquitectónicos en su estado expuesto o en bruto, como algunos prefieren llamarlo. Con el fin de revelar la materialidad de la estructura de un edificio, es frecuente, sobre todo en proyectos de remodelación, un proceso de retiro de cielorrasos y revestimientos. Esta búsqueda por recuperar un estado anterior de la construcción —aún sin la adición de elementos para cubrir la estructura, tuberías, cañerías y conductos eléctricos— transforma estos espacios en lugares donde no hay nada que ocultar.
Sin embargo, cabe considerar que para diseñar proyectos con estructuras expuestas se requieren ciertos cuidados. En el caso del concreto, por ejemplo, la atención a la exposición del material a las condiciones ambientales, la especificación correcta de resinas y barnices, la protección de las armaduras, el uso y disposición de los encofrados y la corrección de imperfecciones son algunas de las precauciones que deben tomarse para lograr una mejor ejecución, rendimiento y durabilidad de la estructura. Para conocer más sobre estos y otros consejos para explorar de manera más acertada las posibilidades del concreto visto, lea este artículo.







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