
Mientras el mundo corporativo debate el trabajo remoto, Amazon decidió redoblar su apuesta por las oficinas físicas. A principios de este año, la empresa anunció sus planes para su nueva sede en Arlington, en el estado estadounidense de Virginia. El complejo de edificios se construirá en torno a una estructura en espiral de más de 100 metros de altura, bautizada como Helix. Además de los 260 mil m² de oficinas, también habrá 10 mil m² de espacio accesible al público, incluyendo un anfiteatro, un mercado, restaurantes y plazas. La elección del sitio, en el centro del área metropolitana de Washington D.C., va a contramano de empresas que construyeron sus sedes en los suburbios, cerradas al público externo, como Apple y Facebook.






