
“¿Cuánto cuesta una línea de metro?” es una pregunta que se hace con frecuencia cuando se debaten soluciones ferroviarias de alta capacidad para las ciudades brasileñas. Sin embargo, el costo de implementación de los proyectos ferroviarios varía enormemente en diferentes geografías a nivel global.
Por ejemplo, una línea ferroviaria en Nueva York cuesta cerca de veinte veces más por kilómetro que una en Seúl, alcanzando un presupuesto de 6.400 millones de dólares para un tramo de apenas 2,6 kilómetros en la segunda fase del metro de la Segunda Avenida (Second Ave.), al norte de la isla de Manhattan. La cuestión geográfica, o incluso la alta densidad construida de la metrópoli estadounidense, son respuestas insuficientes para justificar tal disparidad en los costos de construcción.





