
En este artículo, comparto el proceso de análisis y toma de decisiones que llevamos a cabo en Königsberger Vannucchi Arquitetura cuando iniciamos nuestra transformación BIM en 2017. Fueron seis estudios de inversión, realizados entre los años 2013 y 2017, hasta el día en que finalmente el plan se materializó en una iniciativa. Era septiembre de 2017 y acabábamos de comenzar la que sería la inversión más importante, transformadora y arriesgada del ciclo estratégico KV2020: adoptar BIM como estándar de la oficina, en el 100% de los proyectos, a lo largo del 100% de su ciclo de vida.
A primera vista, el contexto para esta inversión no parecía muy atractivo: el mercado aún no exigía BIM, gran parte de la cadena de diseño —al igual que nuestra firma— mantenía flujos y entregables "no-BIM" y, por último, nos encontrábamos en un momento de economía anémica; es decir, movilizar recursos para esta inversión no sería una tarea sencilla.
Para nuestra sorpresa, al profundizar en los estudios de inversión, el panorama comenzó a revelarse bastante propicio para una iniciativa de esta envergadura e impacto organizacional, como veremos a continuación:




