
El nuevo teleférico de Saanersloch en Gstaad es una obra maestra estructural y, gracias a su singular fachada de vidrio de diseño exclusivo desarrollada por Glas Marte, ha alcanzado la cima del mundo.
Grandes extensiones blancas, el crujir de la nieve bajo los esquís, el viento en la cara, descender a toda velocidad en snowboard. Todo esto solo puede significar una cosa: ¡el paraíso invernal! De vuelta en la base, con una gran sonrisa, es imposible no querer subir de nuevo para iniciar el siguiente descenso. Y mejor aún si es a bordo de un teleférico verdaderamente excepcional.
El nuevo teleférico Saanenmöser-Saanerslochgrat en Gstaad no solo es el primer teleférico de la línea D-Line en Suiza, sino también el primero en el mundo cuyas estaciones cuentan con una estructura panorámica de vidrio. Esta singular característica, que ofrece amplias vistas panorámicas, puede equiparse con tecnología LED para realzar aún más su estética arquitectónica, abriendo así un gran abanico de posibilidades publicitarias.






