
La funcionalidad, una buena ventilación, una iluminación confortable y el acceso a las vistas son características indispensables para garantizar el confort de las personas en los espacios habitados. Sin embargo, conseguir estos elementos es cada vez más difícil en las viviendas urbanas de dimensiones reducidas. Por ello, los y las arquitectas, así como los propios habitantes, recurren a soluciones de diseño para crear ambientes más agradables y personalizados.
Una primera solución para ampliar y revalorizar los espacios consiste en reducir la cantidad de divisiones sólidas o muros tradicionales, sustituyéndolos por métodos alternativos de separación espacial.

















