
Utilizado sobre todo en pisos, aunque no exclusivamente, el cemento alisado es una técnica rentable y con una estética muy valorada por los/las arquitectos/as. Debido a que es posible aplicar pigmentos a la mezcla, los resultados pueden ser muy diversos, lo que permite que una misma técnica sea capaz de crear diferentes ambientaciones.
El proceso de "quemado" (o alisado) involucrado en la ejecución del cemento alisado consiste en la aplicación de polvo de cemento sobre el mortero aún fresco y en el alisado de la superficie con una llana. Esta técnica es la responsable de otorgarle al cemento alisado su aspecto característico.
















