
La arquitectura vernácula puede definirse como una tipología de carácter local o regional, en la cual se emplean materiales y recursos del propio entorno donde se inserta la edificación. Son, por lo tanto, arquitecturas directamente relacionadas con el contexto, influenciadas y atentas a las condiciones geográficas y a los aspectos culturales específicos de su emplazamiento y, por este motivo, surgen de manera singular en las diversas partes del mundo, siendo consideradas, incluso, un dispositivo de afirmación de identidades.









