
Según datos del CRED (Centre for Research on the Epidemiology of Disasters) y de la UNISDR (UN Office for Disaster Risk Reduction), en un informe publicado en 2016, el número de desastres relacionados con el clima se duplicó en los últimos cuarenta años. La necesidad de refugios temporales para personas damnificadas es, además de un reflejo de la crisis climática que afecta al planeta, una de las consecuencias del crecimiento desordenado de las ciudades, el cual lleva a una parte de la población mundial a vivir en condiciones de vulnerabilidad ante los desastres.
Considerando el crecimiento de la demanda de refugios de emergencia en las últimas décadas, hoy es posible encontrar una variedad de soluciones para estructuras temporales adaptadas tanto al tipo de desastre (inundaciones, incendios acentuados por las sequías, deslizamientos de tierra, etc.) que sufra una determinada localidad, como al tiempo necesario para albergar a la población afectada (fase de emergencia o transitoria, durante el período de reconstrucción, etc.).
Las alternativas para garantizar las necesidades básicas de forma emergencial —es decir, durante el menor tiempo posible hasta que la situación en el lugar afectado se normalice— dependen directamente de las condiciones del sitio y de la rapidez con la que se deba instalar el refugio. Por lo tanto, estas estructuras suelen fabricarse con materiales ligeros, industrializados y fácilmente transportables, mediante técnicas que permiten un montaje rápido y simplificado. A partir de soluciones presentadas como conceptos, prototipos o proyectos construidos, hemos seleccionado algunas técnicas que pueden utilizarse para refugios de emergencia. Conózcalas a continuación:










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