
Daniel Flavin fue uno de los representantes del denominado arte minimalista de las décadas de 1960 y 1970 en los Estados Unidos. Esta clasificación fue utilizada por primera vez por el filósofo Richard Wollheim en el ensayo “Minimal Art” en 1965 para agrupar obras que, al igual que los ready-mades de Duchamp, no pretendían representar una realidad externa: el objeto expuesto debía ser entendido como una obra en sí misma y la experiencia del/de la espectador/a no debía depender de asociaciones con otros factores.
Contemporáneo de Donald Judd y Robert Morris, Flavin comenzó su trayectoria con el dibujo y la pintura en el contexto del expresionismo abstracto. A principios de la década de 1960, realizó experimentos combinando formas sencillas y luz, para luego pasar a trabajar exclusivamente con tubos fluorescentes. En 1963, Flavin produjo la instalación “Diagonal”, en la cual un tubo amarillo fluorescente se sitúa en un ángulo de 45° respecto al suelo.





