
Este artículo fue publicado originalmente en Common Edge.
Frank Lloyd Wright podría ser el arquitecto de quien más se ha escrito en los últimos 150 años. Decenas de libros, tanto de divulgación masiva como académicos, se han publicado sobre él. En el ámbito universitario abundan los y las especialistas en su obra. Se siguen escribiendo tesis doctorales sobre este gran personaje, seis décadas después de su muerte. Philip Johnson llamó a Wright «mi arquitecto favorito del siglo XIX». (No era un cumplido). Sin embargo, aproximadamente cada cinco años, la nave nodriza de Johnson, el MoMA, organiza otra exposición más sobre Wright, y miles de personas acuden en masa para ver las maquetas, los dibujos y las fotografías que ya les resultan familiares. Wright incluso ha recibido el tratamiento de Ken Burns mediante un documental de larga duración de PBS, sin duda una muestra de un estatus cultural digno del mismísimo Monte Rushmore. En este escenario tan concurrido irrumpe ahora el escritor Paul Hendrickson, cuyo nuevo libro, Plagued by Fire: The Dreams and Furies of Frank Lloyd Wright (Knopf), intenta arrojar nueva luz sobre el arquitecto.




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