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Arquitectos: Atelier du Pont
- Área: 4500 m²
"Me siento un inadaptado en mi propio tiempo", dice Rem Koolhaas, estableciendo el tono de su discurso. Instalado en el edificio, pronto a ser renovado, de la Galería Lafayette en París, Koolhaas se expone intelectualmente, a través del curso de su conferencia. Como fundador de OMA, con sede en Rotterdam, y proyectos construidos en todo el mundo; la oportunidad de una conversación sincera e informal con Koolhaas, es un momento especial. La discusión ofreció una ojeada al proceso creativo de uno de los principales arquitectos del mundo y curador de la actual Bienal de Arquitectura de Venecia. Koolhaas le confió al público desde el principio, su malestar con la arquitectura actual. "Desde el interior de mi condición presente, me siento profundamente fuera de sintonía con la arquitectura contemporánea", declara, y agrega: "Estoy muy molesto por la creencia contemporánea de que la comodidad es la máxima virtud de la Arquitectura."


La Plaza de la República en Paris recientemente ha sido aplastada por las exigencias de la movilidad moderna. Cada día, el sitio alberga a 114.000 pasajeros del metro y una compleja serie de autobuses turísticos, taxis estacionados, ciclistas, tráfico de vehículos, rutas de autobuses municipales, que lo han reducido a un congestionado y fracturado espacio de transición inseguro que ha perdido su carácter local y urbano.
Bajo el concepto de escena urbana abierta de usos múltiples, la plaza parisina es convertida en un nuevo centro vibrante y activo de atracción, intercambios y encuentros, gracias a la remodelación y nueva planificación urbana desarrollada por los arquitectos TVK Architectes Urbanistes y la colaboración paisajística de Martha Schwartz.
Conoce más detalles de arquitectura y paisaje a continuación.

Renovado en numerosas ocasiones durante su historia, Gaumont-Alésia, un cine parisino albergado en una estructura que tiene más de 80 años de edad, será renovado por la firma Manuelle Gautrand Architecture. Con un diseño que enfatiza la presencia de filmografía en la cultura moderna, el Gaumont-Alésia se convertirá en un centro cultural atractivo para la ciudad circundante, mostrando la influencia del cine en su interior y exterior.
Ambas fachadas a la calle estarán conformadas de muros cortina de cristal sombreados por paneles metálicos plisados. Estos paneles serán perforados por cientos de "píxeles" LED que generarán una imagen a través de los pliegues. Ambas entradas al edificio se convierten en paredes animadas, con fotogramas de películas de radiodifusión, trailers de películas y anuncios, todos destinados a atraer a los transeúntes. Los LEDS están espaciados a diferentes distancias de los bordes del edificio, generando un efecto graneado alrededor del borde de las imágenes. En las entradas, estos paneles animados se irán “descascarando” hacia arriba, creando un dosel bajo el cual los clientes puedan caminar.



* Texto por el arquitecto español Óscar Miguel Ares
En 1936 las maletas de Sert se encontraron con las de Lacasa en París, en lo que sería el principio de un exilio no elegido. La historia de ambos en la capital francesa es bien conocida: se encargarían de la redacción y posterior ejecución del Pabellón de la República en la Exposición Internacional de París de 1937.
El programa exigía que el edificio alcanzase el rango de Pabellón de Estado, un escaparate que recogiese los valores de la República española. Había que concienciar, a quien lo visitase, sobre la lucha que contra el fascismo se estaba librando en España. En su interior, en vez de patentes industriales, se expuso arte. Vanguardia contra la guerra.

Maqueta / Imagen contenedor técnico. Cortesía de Óscar Miguel Ares * Texto por el arquitecto español Óscar Miguel Ares En 1936 las maletas de Sert se encontraron con las de Lacasa en París, en lo que sería el principio de un exilio no elegido. La historia de ambos en la capital francesa es bien conocida: se encargarían de la redacción y posterior ejecución del Pabellón de la República en la Exposición Internacional de París de 1937. El programa exigía que el edificio alcanzase el rango de Pabellón de Estado, un escaparate que recogiese los valores de la República española. Había que concienciar, a quien lo visitase, sobre la lucha que contra el fascismo se estaba librando en España. En su interior, en vez de patentes industriales, se expuso arte. Vanguardia contra la guerra. Ante la fachada principal se levantó la escultura “El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella”, del escultor Alberto Sánchez Pérez; “La Montserrat”, de Julio González; o “Cabeza de mujer” y “Dama Oferente” de Pablo Picasso. También en el exterior, y cubriendo gran parte de la fachada, se dispusieron grandes fotomontajes móviles sobre los pueblos y las costumbres de los españoles; mientras en el umbral de entrada, en planta baja, se alojó el gran icono contra la intolerancia de la guerra: el “Guernica”. Otros artistas poblaron de nostalgia y simbolismo a la República, como el americano A. Calder, cediendo para su exposición la escultura titulada “Fuente de Mercurio”; o Joan Miró, que representó en un mural que fue alojado en el rellano del primer piso, su célebre obra “El payés catalán en revolución” .
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En esta serie de cuatro vídeos filmados en stop-motion, Mayeul Akpovi nos presenta una nueva perspectiva de la Ciudad de la Luz. Filmada con movimientos manuales de la cámara y compuesta por más de 30.000 fotografías, la serie de videos permite una experiencia única de los espacios urbanos parisinos, que pareciera atenuar el paso del tiempo en una ciudad incansable.
Vea la primera parte (arriba), y continua con la serie completa después del salto.

