
El gran debate sigue vigente: ¿cómo diseñar y construir una ciudad moderna que beneficie a toda la población? Tradicionalmente, las posturas se dividen a un lado u otro de esta guerra urbana. Por un lado, están las personas identificadas como NIMBY (sigla en inglés para “No en mi patio trasero”), que se oponen a nuevos desarrollos en sus vecindarios, y por el otro, las catalogadas como YIMBY (“Sí en mi patio trasero”), quienes, por una u otra razón, defienden el desarrollo urbano. Sin embargo, estas siglas generalizadoras no reflejan los problemas de fondo que llevan a las personas a posicionarse a un lado u otro de este eterno estira y afloja entre el “¡No! ¡No construyan eso!” y el “¡Sí! ¡Construyan eso!”