Vista hacia las piscinas, 2017.. Image Cortesía de Carolina Muñoz
Si bien el proyecto de la Piscina Olímpica de Arica construido en 1972 por la arquitecta Alicia Meza, y los ex miembros de la CORMU Nelson Berthelon y Sergio Román, tuvo gran reconocimiento a nivel tanto nacional como internacional, éste dista en la actualidad de formar parte del imaginario de la arquitectura moderna en Chile.
Grupo BANGA. Em sentido horário: Yolana Lemos, Kátia Mendes, Gilson Mendes, Mamona Duca e Elsimar de Freitas. Image Cortesia de Grupo BANGA
Puede que el momento nunca haya sido más favorable para invertir nuestras energías en proyectos virtuales. Después de todo, estábamos parcialmente privados del contacto con el mundo concreto de las cosas. Explorando la particularidad del momento actual y el poder del compromiso en Internet, un grupo de arquitectos y arquitectos en África inició un proyecto ambicioso: buscar una nueva identidad para la arquitectura angoleña.
Integrado por Yolana Lemos, Kátia Mendes, Mamona Duca, Elsimar de Freitas y Gilson Menses, el Grupo BANGA es responsable del proyecto Cabana de Arte, que une los esfuerzos de jóvenes arquitectos y artistas de Angola en obras virtuales que, por un lado, buscan dar visibilidad a los profesionales emergentes y, por otro lado, acercar la arquitectura a la vida cotidiana de las personas.
¿Cómo surgió la arquitectura moderna? ¿Cómo evolucionamos tan rápidamente de una arquitectura que tenía ornamentos y detalles a edificios que a menudo estaban en blanco y carecían de detalles? ¿Por qué la apariencia de los edificios cambió tan drásticamente a principios del siglo XX? La historia sostiene que el modernismo fue el impulso idealista que surgió de los escombros físicos, morales y espirituales de la Primera Guerra Mundial. Si bien también hubo otros factores en juego, esta explicación, aunque indudablemente cierta, ofrece una imagen incompleta.
En el año 1926, Charles-Édouard Jeanneret-Gris, más conocido como Le Corbusier, formularía los “cinco puntos para una nueva arquitectura”, una serie de conceptos teóricos expuestos de manera sintética y condensados en cinco ítems clave que revolucionarían la arquitectura y se convertirían en los cimientos del diseño para el período moderno. En 1929, Le Corbusier materializaría sus postulados teóricos en el emblemático proyecto para la Villa Savoye. Allí, los pilotis, la planta libre, la fachada libre, la ventana longitudinal y la terraza jardín aparecerían expuestos casi como un manifiesto, marcando el inicio de una exploración espacial y tecnológica que caracterizaría la posterior producción de Le Corbusier y de muchos otros arquitectos modernos. Hoy en día, estas nociones siguen estando presentes y pueden vislumbrarse en los más variados proyectos arquitectónicos contemporáneos.
Los cinco puntos se convirtieron en una herramienta de diseño para la "nueva arquitectura" como Le Corbusier había anunciado. A lo largo de las décadas, las tecnologías, los materiales y las necesidades de la sociedad mutaron y evolucionaron y aquellas soluciones arquitectónicas formuladas hace casi un siglo, lejos de quedar obsoletas, fueron actualizándose y reinterpretándose.
Icons at Risk (Iconos en riesgo) es una iniciativa internacional llevada adelante por la organización Iconic Houses que busca proteger y preservar proyectos residenciales –casas particulares, urbanizaciones y conjuntos de viviendas- considerados de alta relevancia arquitectónica por ser ejemplos representativos de las ideas y principios del movimiento moderno. La iniciativa se apoya en la premisa de que, en la actualidad, muchas casas icónicas de todo el mundo están desapareciendo –ya que llegan a estados de abandono irreversibles, son transformadas radicalmente o terminan siendo demolidas- por carecer de leyes que las protejan. Esto se debe a que, al ser parte de la historia reciente, aun no reconocidas como "patrimonio" (principalmente las casas de la segunda mitad del siglo XX) por lo que carecen de una protección legislativa suficiente. Estas obras se presentan en muchos casos como manifiestos materializados que permiten comprender las búsquedas y los anhelos de los arquitectos y diseñadores del siglo XX dentro del paisaje urbano específico de cada país, por lo que su relevancia histórica es notoria.
El padre de la arquitectura iraquí Rifat Chadirji falleció a los 93 años, el 10 de abril en Londres, después de contraer el nuevo coronavirus. Nacido en 1926 en Bagdad, es responsable de más de 100 obras arquitectónicas en todo Irak.
Algunas de sus obras más icónicas incluyen el Monumento a la Libertad de la Plaza Tahrir, la Sede del Monopolio del Tabaco en 1965, la Oficina Central de Correos en Bagdad en 1975 y el Monumento al Soldado Desconocido, una de sus intervenciones culturalmente más significativas diseñada en 1959, demolida en 1982 y luego reemplazado por una estatua de Saddam Hussein en 2003.
La arquitectura moderna sentó nuevas prioridades en torno al habitar. Si bien los arquitectos que formaron parte de este movimiento poseían intereses y búsquedas muy heterogéneas, es posible encontrar ciertos puntos de contacto que vincula sus modos de operar. Basándose en nociones higienistas, la iluminación y la ventilación de los espacios arquitectónicos se asentó como una de las búsquedas de mayor prioridad. La conexión y continuidad entre losinteriores y los exteriores comenzó a potenciar una arquitectura de límites indefinidos, donde los jardines, las terrazas y los patios –así como sus paralelos a escala urbana: parques, plazas y boulevares- comenzaron a tomar una mayor relevancia. De esta manera, los solariums, las piscinas, los estanques y todas las áreas asociadas al “ocio en el exterior” comenzaron a diseñarse de manera integral, formando parte del proyecto arquitectónico.
El Movimiento Moderno podría describirse como uno de los estilos más optimistas en la historia de la arquitectura, basándose en las nociones de utopía, innovación y la reinvención de cómo los humanos vivirían, trabajarían e interactuarían. Como reflexionamos en nuestra Guía AD Esenciales del Movimiento Moderno, esta filosofía todavía domina gran parte del discurso arquitectónico actual, incluso reconociendo que el mundo que estructuró todo este movimiento ha cambiado por completo.
Mientras despedimos el 2019 –un año que vio el centenario de la Bauhaus–, hemos recopilado una lista de estilos arquitectónicos clave que definieron el Movimiento Moderno en la arquitectura. Esta herramienta para comprender el desarrollo del diseño del siglo XX se complementa con ejemplos de cada estilo, mostrando la práctica que se encuentra detrás de la teoría.
"El interés por la condición urbana de treinta y ocho edificios de vivienda de pequeño y mediano formato ubicados en la comuna de Providencia, que dan lugar a un detallado catálogo de obras realizadas entre 1930 y 1970, permite comprobar cuán relevante han sido las propuestas de arquitectura de este período en la creación y conformación del proyecto moderno de ciudad en Santiago de Chile.
Cuando estudiamos los proyectos residenciales proyectados por Amancio Williams, usualmente hacemos referencia a su emblemática Casa sobre el Arroyo -construida en Mar del Plata entre los años 1943 y 1946- o a su activa participación en la dirección técnica de la Casa Curutchet de Le Corbusier. Pero ¿existen otros proyectos de vivienda diseñados por este arquitecto? ¿qué ideas y conceptos claves de la modernidad nos permiten vislumbrar? ¿qué influencias tuvieron en el desarrollo de la arquitectura argentina?
Mirando hacia atrás en la historia de la arquitectura, podríamos pensar que la mujer no tuvo mayor influencia, pero esto no es totalmente cierto. Grandes nombres como Le Corbusier, Mies, Wright y Kahn tuvieron compañeras femeninas igualmente inspiradas, pero la estructura rígida de la sociedad hizo que sus contribuciones pasaran desapercibidas.
Parc de la Villette de Tschumi . Imagen cortesía de The Architectural Review
Si definimos "deconstructivismo" (aunque no es una palabra verificada en el diccionario), se traduce literalmente en la destrucción o demolición de una estructura construida, ya sea por razones estructurales o simplemente por un acto de rebelión. Quizás es por esta razón que muchos malinterpretan el movimiento deconstructivista.
El deconstructivismo no es, de hecho, un nuevo estilo arquitectónico, ni es un movimiento de vanguardia contra la arquitectura o la sociedad. No sigue "reglas" ni adquiere una estética específica, ni es una rebelión contra un dilema social. Es la liberación de infinitas posibilidades de jugar con formas y volúmenes.
Le Corbusier, pionero del movimiento moderno en la arquitectura. Sin dudas a lo largo de su carrera viajó recorriendo proyectos por todo el mundo. En esta ocasión, mapeamos sus 17 obras construidas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en conjunto con otros de sus clásicos para que te animes a salir y experimentarlas en persona.
Playtime (Jasques Tati, 1967). Via screenshot do filme
Si existe entre las artes una disciplina capaz de acercarse a la arquitectura, es el cine. La habilidad de representar espacios en movimiento a lo largo del tiempo acerca al cine de la arquitectura de un modo que huye de los límites de la pintura, de la escultura, de la música –considerada por mucho tiempo el arte más cercano a nuestra disciplina– e incluso de la danza. La cuestión del espacio es central tanto en el cine como en la arquitectura y aunque se ocupan de él de maneras diferentes, se aproximan al proporcionar una experiencia corporal –y no sólo visual– del entorno construido.
Amancio Williams con maqueta del proyecto para Tres hospitales en Corrientes. Image Cortesía de Archivo Williams - Director Claudio Williams
Usualmente cuando se habla de la arquitectura de Amancio Williams, se coloca el foco de estudio en sus edificios construidos, en la cara tangible de su profesión. Además de un gran arquitecto, era investigador, creador, vanguardista y visionario. Estudioso de las posibilidades técnicas de su época, volcaba su desarrollo teórico y su pensamiento en el campo arquitectónico como si se tratara de un laboratorio.
Esto queda en evidencia en los proyectos que Amancio desarrolla para las viviendas en el espacio (1942), la sala para el espectáculo plástico y el sonido en el espacio (1942), el aeropuerto de Buenos Aires (1945) el edificio suspendido de oficinas (1946) y la primera ciudad en la Antártida (1980), que abordaremos a continuación.
Instituto de Previsión Social (Soto & Rivarola. 1959). Maqueta en corte: Diana Aguilar, Maxi Billerbeck, Christian Navotka, Florencia Calvo y Bruno Lefalle.. Image Cortesía de Elías Barczuk
Frecuentemente consideramos al patrimonio como un conjunto de bienes susceptibles de estima que una persona o un grupo de ellas adquiere por herencia. Si bien algunas veces nos sentimos completamente identificados con su significado y con aquel legado que nos conceden, son vastas las ocasiones en las que desperdiciamos sus bondades.
La cultura más importante de la arquitectura moderna castellana, y del siglo XX, nació de la mano de Rafael Aburto [1913-2014] y sus coetáneos; de esa generación olvidada. Una generación de entreguerras, de trincheras no sólo en batalla, sino también arquitectónicas. Un compendio de arquitectos que tuvieron que afrontar, además de los estragos de la guerra civil española, un tradicionalismo inocuo; rodeados de profesionales que no habían leído, ni sabían, ni habían visto casi nada. La tradición era la que soportaba las cosas, en este caso la española. La propia guerra civil marcó un revés generacional en la profesión, como no podía ser de otra manera; pero no sólo en la correspondida a Rafael Aburto, sino también en las venideras.
La diferencia generacional pasaba por el único filtro de haber hecho la guerra. Oíza tenía dieciocho años cuando estalló la misma; Sota, Cabrero, Coderch, Aburto… fueron reclamados para la batalla, combatiendo en el bando nacional en su mayoría. Una vez finalizada la guerra, la imagen de España no recuerda la que tenía una vez que esta comenzó; y el pensamiento arquitectónico tampoco. Los arquitectos, de vuelta a la profesión en los años cuarenta, se encuentran con una tradición ya anticuada, prácticamente inservible; y también con una modernidad precaria, en la que no había densidad ni conocimiento. Es por ello que personajes como Aburto irrumpen, esos arquitectos de la generación de posguerra, asumiendo un papel de pioneros o, al menos, mostrando su empeño por romper con los lazos del academicismo y abrazar una modernidad propia.