vía Ennead, utilizado bajo los términos de "uso legítimo"
James Stewart Polshek, socio fundador de James Stewart Polshek Architect, posteriormente Polshek Partnership, y actualmente Ennead Architects, falleció tras una trayectoria de 70 años diseñando destacadas obras de arquitectura pública. En una época dominada por las llamadas figuras de la arquitectura estrella (o starchitects), su trabajo suele considerarse un enfoque modesto de la disciplina, que prioriza los valores sociales por encima de los estéticos. Entre los proyectos clave realizados por Polshek se encuentran la restauración y renovación del Carnegie Hall de Nueva York en 1987; el Rose Center for Earth and Space en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York (2000); el Centro Presidencial y Parque William J. Clinton (2004) y el Museo Nacional de Historia Judía Estadounidense en Filadelfia (2010).
Belmont (Monty) Freeman (n. 1951) fundó en 1986 su oficina con sede en Nueva York, Belmont Freeman Architects, que actualmente cuenta con ocho integrantes. Sus proyectos activos se dividen equitativamente entre institucionales y residenciales, con un enfoque especial en la reutilización adaptativa, predominantemente en Nueva York y estados cercanos. Entre los proyectos más emblemáticos de la firma se encuentran la LGBT Carriage House en el campus de la Universidad de Pensilvania, una serie de restauraciones en el restaurante Four Seasons en el Seagram Building, renovaciones en el Yale Club de Manhattan y la renovación de la Ezra and Cecile Zilkha Gallery en la Universidad Wesleyan en Connecticut, diseñada por Kevin Roche. Los proyectos actuales incluyen un amplio pero minimalista complejo residencial en Martha’s Vineyard, renovaciones de bibliotecas sucursales en la ciudad de Nueva York y la reconversión de un antiguo edificio de empacado de carne en un nuevo Centro de Innovación (Innovation Hub) para la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia.
El movimiento del campo a la mesa representa un cambio profundo en cómo se cultivan, distribuyen y consumen los alimentos. Con raíces en la sostenibilidad y el apoyo a las economías locales, prioriza los ingredientes frescos de origen local y fomenta relaciones directas entre productores/as y consumidores/as. Aunque el concepto se centra en la comida, los espacios donde ocurren estas conexiones son igualmente importantes para definir la experiencia, lo que destaca el papel fundamental de la arquitectura.
Cada año, más de mil personas completan las 2,192 millas (3,528 kilómetros) del Sendero de los Apalaches (Appalachian Trail), entre la montaña Springer en Georgia y el monte Katahdin en Maine. Millones más recorren tramos más cortos al visitar los innumerables miradores, caminar por las crestas boscosas o pasear por los centros de los pequeños pueblos, lo que convierte a esta red en uno de los corredores de senderos más visitados y reconocidos del mundo. No obstante, la propuesta original para este extenso corredor, publicada en un artículo de 1921 en el Journal of the American Institute of Architects por Benton MacKaye, distaba mucho de ser una simple infraestructura recreativa al aire libre. Este "proyecto de planificación regional" constituía una crítica radical a la modernidad industrializadora que agudizaba la brecha entre las crecientes ciudades de la costa este y los decadentes pueblos de las montañas de los Apalaches.
En la mañana del 11 de septiembre de 2001, dos aviones comerciales secuestrados impactaron contra las Torres Gemelas en el Bajo Manhattan, un tercer avión chocó contra el Pentágono y un cuarto se estrelló en una zona rural de Pensilvania. Un total de 2,977 personas perdieron la vida en los ataques terroristas. Ante esta pérdida sin precedentes, la ciudad de Nueva York se comprometió a reconstruir el Bajo Manhattan como un barrio vibrante, al tiempo que honraba y preservaba la memoria de aquel día. De este modo comenzó uno de los proyectos de reconstrucción más grandes de la ciudad de Nueva York, un proceso que sigue en marcha hoy, 23 años después de la tragedia.