A menudo, en proyectos de interior, podemos encontrar ciertos muebles que son fácilmente reconocibles porque representan un hito para un momento, lugar, cultura o trayectoria específicos del profesional que lo diseñó.
La iconicidad de una pieza u objeto, ya sea en el contexto del diseño de muebles o no, no se logra mediante un conjunto específico de reglas. Poner en duda lo que le da a un diseño el estado de "icono" puede llevar a preguntas sobre su capacidad para ser reconocido, romper cánones, prolongar en el tiempo o incluso sobre los actores responsables de definir esta iconicidad.
Es incuestionable que los entornos influyen directamente en el comportamiento y las emociones de sus usuarios. Se estima que los seres humanos pasan aproximadamente el 90% de su vida en espacios interiores, por lo que es muy importante que estos favorezcan positivamente nuestra capacidad cerebral, o que al menos no vayan en su contra. Existe un término específico para relacionar los estímulos que recibe el cerebro según su entorno: la neuroarquitectura. Se han publicado varios estudios sobre este tema, la mayoría centrados en su impacto en los entornos de trabajo. Este artículo pretende abordar este concepto desde sus puntos más esenciales, enfatizando su importancia en el diseño de espacios para niños en la primera infancia.
Un ambiente monocromático es un espacio en el que la mayoría de sus elementos son de un solo color. Y aunque es muy común que los colores elegidos sean blancos y negros, debido a su neutralidad, es posible utilizar cualquier paleta de colores, aprovechando sus infinitos tonos, subtonos o matices.
Es común utilizar el término accesibilidad al diseñar espacios para personas con necesidades especiales o para la tercera edad. Sin embargo, para garantizar un diseño universal efectivo en el caso de los niños y niñas, es también necesario conocer y profundizar en sus necesidades específicas, basadas en la ergonomía, la seguridad, la iluminación, los colores y algunos accesorios particulares. En este artículo, cubriremos los parámetros más importantes a tener en cuenta al especificar dimensiones y materiales en baños colectivos para niños pequeños.
Aunque sabemos lo importante que es permitir la presencia de niños y niñas en espacios públicos y exteriores, es difícil negar que existen pocas ciudades preocupadas por ofrecer entornos preparados para la infancia; espacios seguros y dignos que les permitan experimentar lo urbano y así convertirse en ciudadanos conscientes de la vida en comunidad. Por este motivo, es comprensible también que, cada vez más, las familias generen momentos de ocio en espacios interiores, entregándoles a sus hijos la libertad y seguridad necesarias para aprender a moverse.
En este artículo, hemos seleccionado 11 increíbles ejemplos que demuestran cómo la arquitectura interior puede ayudar a crear espacios de juego para niños y niñas de todas las edades, ayudándoles a dar sus primeros pasos en este mundo con mayor autonomía y confianza.
El tradicional papel mural, papel pintado o empapelado es una superficie de papel estampada o lisa que se adhiere a los muros de un edificio. Aunque quizás son poco conocidas, sus posibilidades de aplicación en los interiores de nuestros proyectos de arquitectura son variadas, ya que existe una gran cantidad de diseños, texturas y materiales que -bien incorporados- pueden generar interesantes terminaciones o potenciar ciertos elementos al interior de los recintos. Al ser un papel vinílico, incluye una serie de cualidades que lo hacen un material muy eficiente y fácil de mantener.
Revisa un poco de su historia, su proceso de instalación y sus diferentes diseños, después del salto.