Isaac Torres-Quiroz nos sumerge en un análisis apasionado sobre el estado actual de la arquitectura contemporánea. Este trabajo plantea la inquietante premisa de que la esencia artística, que alguna vez definió a la arquitectura, está en peligro de desvanecerse.
Geografía de montes y líneas, cartografía de la identidad y del destino. En la mano se encuentran las analogías entre la escritura y la identidad. Órgano exosomático que inaugura la distancia del hombre con respecto al mundo. Foto del autor.
Un arquitecto hace rayas con su lápiz sobre la hoja en blanco, el campesino traza surcos con su arado sobre la tierra a cultivar, el pintor con su pincel va dejando huellas sobre el lienzo, mientras el escritor dibuja diminutos fragmentos de líneas oscuras sobre la superficie del papel. La línea es el gesto que emparenta todas estas prácticas y es el tema de investigación del presente trabajo.
El proyecto de arquitectura hace habitable el lugar, es el arte de habitar la tierra. Como construcción, la arquitectura ocupa un lugar. El lugar ocupado queda determinado por las relaciones que se establecen entre este y el objeto construido.