La Casa de la Lluvia [de ideas] es parte de un proceso de autoconstrucción física y social, un espacio cultural y comunitario en un barrio de invasión de Bogotá, situado en la franja de los cerros. Un lugar con escasos recursos materiales pero invalorables recursos ecológicos y humanos. Se evidencia que la capacidad de autogestión en la ciudad puede trascender la vivienda y los servicios básicos hasta abarcar el espacio público y comunitario, siendo sus mismos ciudadanos quienes se hacen cargo de la gestión cultural, política, social e infraestructural de su ciudad en primera persona, mejorándola cualitativamente para enriquecer su calidad de vida y evidenciar su derecho a ocupar la ciudad.
Tomando como punto de partida el sistema constructivo del superadobe, la organización GA Collaborative se ha impuesto el desafío de llevar el buen diseño arquitectónico a las zonas rurales de Rwanda. Respondiendo a la díficil situación de muchas de las familias de la región -que han quedado fuera de los programas de reubicación urbana-, el equipo de arquitectos lleva más de ocho años en la localidad de Masoro; trabajando codo a codo con sus habitantes para empoderarlos a través de la construcción comunitaria y el intercambio mutuo de conocimientos.
A través de la innovación técnica desarrollada por los arquitectos de Kere Architecture, esta biblioteca aprovecha la madera de eucaliptus -poco utilizada en la zona- para generar un perímetro permeable y construye una serie de tragaluces a través de moldes de macetas de barro tradicionales de la región, dejando pasar la luz natural y permitiendo la circulación del aire en el interior.
“El derecho a la ciudad no es simplemente el derecho de acceso a lo que ya existe, sino el derecho a cambiarlo a partir de nuestros anhelos mas íntimos” –Robert Park, sociólogo urbano-
Arquitectura Expandida es un colectivo nómade que promueve la generación de lugares de encuentro en medio del territorio, desarrollando -desde 2010- una serie de proyectos en distintos barrios de Bogotá, Colombia. Funcionando como "Laboratorios Urbanos" transdisciplinares y experimentales, los edificios y espacios creados se han levantado de forma colaborativa y en estrecha relación con los habitantes de las comunidades favorecidas.
Dejamos con ustedes la Casa del Viento, una biblioteca construida de guadua, policarbonato y suelos de madera, que lleva consigo un mensaje bastante más potente que la liviandad y transparencia que amablemente proyecta.
Detalle Cubierta Yantaló Volunteer House es un proyecto desarrollado por la Organización Internacional de Voluntarios Yantaló, una organización sin fines de lucro creada por siete amigos que visitaron el lugar para compartir sus conocimientos arquitectónicos con sus habitantes. La casa comunitaria para voluntarios, actualmente en construcción, centra su diseño en una cubierta tipo “mariposa” que recolecta la abundante agua de la lluvia de la zona y busca replicarse en nuevas viviendas para empoderar a sus habitantes a través del “poderoso recurso del agua”. La cubierta puede ser incluso adaptada a viviendas ya existentes. Imágenes de su construcción, detalles y más información, después del salto.
El año 2008, la arquitecta Ana María Gutiérrez y el paisajista Itamar Sela, decidieron embarcarse en el desafío de desarrollar acciones concretas para generar comunidades verdaderamente sustentables. Ubicado en Tenjo, Cundinarma, "Organizmo" funciona como un centro de diseño y capacitación en técnicas de construcción de bajo impacto, como Techos Verdes, Muros Verdes, Construcción con Fardos de Paja, Construcción en Tierra, Construcción con Reciclaje de Botellas PET y escombros y la técnica del Superadobe y los Ecodomos.
Entendiendo la arquitectura como una herramienta para lograr la equidad de oportunidades, crearon además el área de proyectos MAPA, desarrollando tipologías de vivienda accesibles económicamente, eficientes climáticamente y sin dejar impacto en su medio ambiente.
Gestionar, Acordar, Ordenar y Convivir son las cuatro estrategias con las que esta propuesta busca innovar hacia una arquitectura verdaderamente sostenible y de bajo costo. Re plantear las formas de cohabitar a través de la creación de dinámicos e interactivos espacios comunitarios es el principal objeto de lo que llamaremos “Convenios Habitables”. Estos espacios, se caracterizan por promover acuerdos de cooperación entre los habitantes de una sociedad, permitiendo el mayor avance de sus hogares en la medida en que todos participen en su construcción.
En pocas palabras, esta nueva máquina de habitar busca re definir el verdadero sentido del espacio público y el poder de creación de la Gestión Comunitaria al buscar cambiar las formas de habitar y no de intentar cambiar las maneras de vivir al imponer una forma.
Más detalles del interesante proyecto auto sostenible de DAMM Arquitectura, después del salto.
El arquitecto Andrés Orellana ha observado a las comunidades de pescadores existentes en las costas de Venezuela para proponer un nuevo tipo de vivienda sostenible que rescata y maximiza sus cualidades intrínsecas de autosuficiencia. Todas estas cualidades responden a largos procesos de adecuación a su contexto, las que gracias a las nuevas tecnologías de hoy pueden ser actualizadas y potenciadas en favor de sus habitantes.
Más detalles de los sistemas eficientes propuestos, después del salto.
El Centro Comunitario Thon Mun -diseñado por los arquitectos de Project Little Dream en Camboya- entrega un lugar de reunión pública con clases gratuitas para los niños, activando el complejo a través de una plaza pública. El edificio se completó con el trabajo de 65 voluntarios y artesanos locales en durante dos fases de invierno. El proyecto se compone de dos aulas en una plataforma elevada, envueltas por una serie de pantallas de bambú poroso; cubierta que se extiende entre los dos volúmenes para generar un corredor techado con vistas al horizonte de los campos de arroz.
19 estudiantes de arquitectura de la Universidad de Stuttgart se unieron a 15 futuros arquitectos peruanos de diferentes ciudades para construir un espacio ecólogico y multifuncional en la comunidad nativa asháninka de Alto Sondoveni, en el distrito de Río Negro, provincia de Satipo, Junín, dentro del valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro. La construccion de madera que incluye unabiblioteca, un comedor, una cocina, servicios higiénicos y cinco aulas, fue coordinada por la ONG educativa Creciendo y la Universidad de Stuttgart y recibió el apoyo económico de personas e instituciones de diferentes países.
El Centro Juvenil Kouk Khleang se encuentra en las afueras de la capital camboyana de Phnom Penh y fue completado en enero de 2014. La construcción del centro es el resultado de la cooperación entre Komitu Architects, un grupo de jóvenes arquitectos finlandeses y dos organizaciones no gubernamentales camboyanas: Cambodian Volunteers for Society (CVS) y Khmer Kampuchea Krom Human Rights and Development Organisation (KKKHRDA), las que trabajan con los jóvenes de las comunidades más pobres de la ciudad para ofrecerles posibilidades de educación, empleo y participación social. El centro juvenil -construido en base a bambú y ladrillos de tierra comprimida- se compone principalmente de espacios educativos, pero también incluye salas para reuniones, actividades recreativas y de alojamiento para los estudiantes.
El arquitecto italiano Paolo Francesco Ronchi ha compartido con nosotros su proyecto "Surfing Architecture 2.0", una serie de trabajos que empezó a desarrollar hace dos anos, durante un intercambio en la Universidad de Los Andes de Bogotá, más específicamente en el taller de Daniel Bonilla. Su búsqueda está relacionada con entender una época en la que nos relacionamos más por el internet que por el contacto directo en las plazas de nuestras ciudades y cómo las arquitecturas deberían estar afectadas por las reglas de estos espacios virtuales de manera de ser capaces de ofrecer condiciones operativas parecidas, para que volvamos a vivir el espacio físico y a relacionarnos cara a cara.
Es así como ha llegado a proponer el sistema de vivienda Inter-Active Dwellings, para el contexto urbano específico -y actualmente fragmentado- de los cerros orientales de la ciudad de Bogotá, en Colombia.
Hace algunos meses, nuestra sección de Cine y Arquitectura nos mostró la historia de Michael Reynolds; un arquitecto visionario y rebelde que ha impulsado una serie de iniciativas experimentales alrededor del mundo, desafiando lo establecido y promoviendo un nuevo tipo de arquitectura en base al reciclaje y la autosuficiencia.
El proyecto “Tol-Haru, la Nave Tierra del Fin del Mundo" -ubicado en Ushuaia, Argentina (en un terreno céntrico donado por el Municipio)- se ha construido completamente con materiales reciclados y tendrá la capacidad de calefaccionarse y refrigerarse a través de energía eólica y solar, de reutilizar el agua de la lluvia y hasta de reciclar sus propios residuos.
Más detalles del nuevo emprendimiento de Reynolds en Sudamérica, después del salto.
La comunidad de La Morán se asienta sobre una cuesta hacia el oeste de la ciudad de Caracas, entre la Urbanización Casalta y la Avenida Morán. Su extensión cubre una superficie de 15.2 hectáreas que corresponde a la Unidad de Planificación Física UPF 6 y a las Unidades de Diseño Urbano UDU 6.6.
Con una población de aproximadamente 8.000 personas -y a pesar de contar con el apoyo de valiosas organizaciones comunitarias y varios consejos comunales-, La Morán está seriamente afectada por riesgos ambientales, inseguridad, violencia entre los jóvenes y el embarazo adolescente. Los dos últimos están relacionados con las escasas oportunidades de desarrollo personal y el uso productivo del tiempo, por lo que un conjunto de proyectos enfocados en el saneamiento del ambiente y la creación de espacios públicos,buscan servir como oportunidades de participación y de trabajo para los jóvenes en riesgo.
Más detalles del proyecto desarrollado por los arquitectos de enlace arquitectura, a continuación.
“La Vieja” es hasta el momento el edificio más grande del “Colegio de las Aguas de Montebello”, el proyecto principal de la Fundación Escuela para la Vida para Montebello, Cali, Colombia. Esta obra de gran tamaño y riqueza arquitectónica será una de las principales construcciones en bambú de todo Latinoamérica, y con ella se espera revalorizar este material y mostrar al mundo sus muchas posibilidades. El proyecto está siendo levantado desde el año 2012 por los jóvenes de Montebello y por varios voluntarios internacionales, capacitando a esta comunidad de escasos recursos a la vez que se construye su colegio, siempre bajo criterios de desarrollo social y sostenibilidad medioambiental. Un buen modelo de transferencia de conocimiento, learn by doing, a través del uso de materiales locales.
Por falta de recursos, el proyecto diseñado por Andrés Bäppler y Greta Tresserra, ha tenido que parar su construcción, iniciando una campaña de recolección de fondos, en la que todas las personas interesadas en contribuir a este proyecto social y medioambientalmente sostenible pueden hacer su aporte.
Durante los últimos años, hemos sido testigos de una serie de proyectos inmobiliarios de gran envergadura que no han sido bien recibidos por sus respectivas comunidades. Proteger el patrimonio, defender la escala y la identidad de un barrio, preservar su calidad de vida; muchas de estas razones han gatillado la acción de los ciudadanos, los que en la mayoría de los casos, han logrado hacer ruido y abrir el debate en torno a proyectos no construidos. En algunos de ellos -los que a pesar de todo lograron iniciar su construcción-, han llegado a parar las obras e incluso a tentar su demolición.
¿Pero cómo hacer realmente efectivos estos movimientos que parecen surgir de manera espontánea?
Los ciudadanos hacen un llamado que nosotros, como arquitectos, debemos responder. Y aquí es donde estos movimientos pueden tomar fuerza: a través de una alianza estratégica que entregue unarespuesta desde la arquitectura, lo suficientemente eficaz y rentable como para hacerse factible y competir con el proyecto inicial. Si no logramos demostrar que un buen proyecto de arquitectura puede marcar la diferencia, difícilmente convenceremos a los inversionistas y cambiaremos las políticas urbanas que permiten que estas amenazas aparezcan.
Revisa junto a nosotros el caso del Patio Bellavista en Santiago de Chile, el que logró reemplazar la construcción de una torre de 20 pisos -en una zona de baja escala y fachada continua-, por un exitoso paseo gastronómico y turístico, reutilizando las estructuras existentes.
Mucho conocemos de la obra de César Pelli –diseñador de las Torres Petronas de Kuala Lumpur–, pero poco sabemos de la productiva y notable carrera su hermano, también arquitecto, Víctor Saúl. Nacido en Tucumán, Argentina, ha dedicado su carrera al desarrollo de vivienda social, conjugando con éxito la docencia, la investigación, la acción participativa y la asistencia técnica a diferentes comunidades.
Te invitamos a conocer su interesante visión de la enseñanza de la arquitectura en el mundo de hoy y la importancia del proceso y la participación del usuario en la reducción de la pobreza, a través de una serie de citas extraídas de una entrevista realizada al arquitecto en el año 2005, por Elena Adobe y josemalo ACSen Arquisocial.org.
Hace algunos meses compartimos con ustedes el interesante proyecto (B)ORDOS 100 de Marcos Betanzos en la ciudad de Nezahualcoyotl, México. Cómo una respuesta irónica a ORDOS 100 de Jaques Herzog y Pierre de Meuron -que buscaba construir 100 viviendas de 1.000 m2 a modo de "emblema de autor"-, la iniciativa de Betanzos convocó a 18 arquitectos para reformular y mejorar viviendas sociales en el basural Neza II, a partir de sus mismas leyes y materiales de construcción disponibles en el lugar.