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El paisaje como coreografía: la arquitectura en el jardín botánico contemporáneo

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Los jardines botánicos propician un diálogo estrecho entre el paisaje, el diseño, la comunidad y la investigación científica. Con origen en los huertos medicinales y las colecciones privadas dedicadas a la clasificación de plantas, estos espacios evolucionaron hasta convertirse en instituciones donde se podían cultivar y presentar al público especímenes recolectados en diversas regiones y climas. Su evolución en la sociedad dio lugar a un repertorio arquitectónico singular que abarca desde invernaderos y conservatorios hasta herbarios y laboratorios, llegando eventualmente a centros de visitantes y espacios de hospitalidad. La arquitectura sigue siendo fundamental para el jardín botánico, actuando como un instrumento de cultivo y un marco para organizar y estudiar el campo de la botánica.

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¿Ha sido la arquitectura alguna vez enteramente humana? Beatriz Colomina y Mark Wigley sobre la naturaleza microbiana de la arquitectura

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Durante mucho tiempo se ha entendido la arquitectura como una disciplina creada por humanos y para humanos. Sin embargo, en We the Bacteria: Notes Toward Biotic Architecture, Beatriz Colomina y Mark Wigley desafían ese supuesto al argumentar que "los microbios inventaron la arquitectura". A partir de esta premisa se despliega una historia alternativa de la disciplina que desplaza el foco del excepcionalismo humano hacia los microorganismos que han moldeado la vida, los entornos y el mundo construido durante miles de millones de años.

El libro explora la idea de que la arquitectura no puede entenderse al margen de los mundos microbianos que la configuran, sugiriendo que "la arquitectura habita en los humanos tanto como los humanos habitan en la arquitectura". En lugar de ser objetos inertes, los edificios surgen como ecosistemas dinámicos que Colomina y Wigley llegan a describir como "un intestino expandido y compartido con otros", donde microbios, materiales, personas y un sinfín de otras formas de vida coexisten, intercambian y evolucionan continuamente.

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