
Quienes se dedican al diseño de interiores se enfrentan a un constante acto de equilibrio entre los parámetros del proyecto, las limitaciones presupuestarias, las exigencias de la clientela y la preservación de la estética del diseño. Los plazos de entrega ajustados ejercen una gran presión cuando la clientela solicita múltiples revisiones. Asimismo, la discrepancia entre planos y renders debilita la entrega de una propuesta de diseño cohesiva. En el competitivo y digitalizado campo de la arquitectura actual, el éxito llega cuando los/las diseñadores/as pueden aportar detalles técnicos desde la etapa conceptual hasta la construcción, aprovechando tecnologías avanzadas y herramientas estratégicas dentro de un único software de modelado.









