La gran mayoría de los profesionales que he conocido a lo largo de los años busca graduados/as bien capacitados/as que estén listos/as desde el primer día para ser empleados/as productivos/as. Sin embargo, eso no es todo lo que debe ofrecer una educación en arquitectura. Michael Monti —quien durante los últimos 20 años se ha desempeñado como director ejecutivo de la Association of Collegiate Schools of Architecture (ACSA), la cual representa a 5,000 docentes de arquitectura que enseñan a más de 30,000 estudiantes— recalca que la educación arquitectónica debe apoyarse en una base sólida de valores y ética compartidos para que los/las graduados/as puedan hacer contribuciones significativas a lo que él describe como una "vida civilizada", promoviendo la dignidad, la libertad, la salud y el bienestar de las personas que interactúan con la arquitectura a diario.
https://www.archdaily.cl/es/1139339/las-escuelas-de-arquitectura-son-responsables-de-educar-integralmente-al-a-la-estudiante-en-conversacion-con-michael-montiMichael J. Crosbie
QS, Quacquarelli Symonds World University Rankings, ha anunciado la lista anual de las mejores universidades para estudiar Arquitectura y Entorno Construido en 2024. El ranking evalúa más de 1.500 instituciones en más de 100 locaciones. Este año, el sistema de evaluación se actualizó para incluir nuevas métricas como sostenibilidad, resultados de empleo y redes de investigación internacionales.
Los tres principales puestos, Bartlett School of Architecture, MIT y Delft UT, han mantenido su clasificación desde 2023 mientras ETH Zurich muestra una ligera disminución desde una tercera posición igual a la cuarta. En sexta posición, destaca la Universidad de Harvard como la mejor universidad por su reputación empresarial en esta materia. Entre las 10 mejores universidades, el Politécnico di Milano tuvo el mayor avance en el ranking, pasando del décimo puesto el año pasado al séptimo.
La distribución de los espacios interiores ha estado en constante evolución desde el primer proyecto residencial. Durante muchos años, la funcionalidad dictaba cómo se organizaban, pero poco después, los cambios culturales, sociales y económicos influyeron en la forma en que las personas diseñan su espacio habitable, dando lugar al amplio y versátil concepto de planta abierta. Mucho se ha escrito - y criticado - sobre este concepto: quién lo introdujo, cómo se desarrolló, sus beneficios y/o carencias. Durante las últimas décadas, las plantas integradas fueron tal vez uno de los conceptos de diseño de interiores más solicitados, pero hoy en día, los arquitectos/as se inclinan hacia lo contrario.
Ocultos a plena vista, los techos suelen ser la última superficie en la que piensan los/las diseñadores/as de interiores y arquitectos/as; sin embargo, este plano expansivo de yeso o concreto sin obstrucciones ofrece mucha más libertad creativa de la que creemos. Las reglas del diseño moderno exigen que el techo se mantenga despejado. No con un accesorio de mopa telescópica, sino despojándolo del texturizado de tirol, el papel tapiz con virutas de madera o los patrones de yeso que acechan nuestros propios recuerdos de los techos del pasado.
Aunque muchos clientes aceptan con resignación esta necesidad contemporánea de líneas depuradas —optando por acabados de yeso liso y pulido con luces empotradas discretas pero intrascendentes—, otros clientes más audaces reconocen el potencial del techo como el canal creativo que realmente es.
Los espacios públicos urbanos tienen el potencial de transformar la vida de los barrios y de las ciudades, por lo que deben estar abiertos a los cambios sociales, culturales y tecnológicos que ocurren en la sociedad. Desde los huertos urbanos hasta los espacios para mascotas, y desde los jardines de lluvia hasta los pabellones de arte, la vida en las ciudades contemporáneas ha creado nuevas demandas, así como nuevas formas de usar y apropiarse de los espacios públicos.
Octubre es el mes en el que muchos países del mundo conmemoran la concientización sobre la prevención y el diagnóstico del cáncer de mama. A raíz de una campaña de la Fundación Susan G. Komen for the Cure, lanzada en 1990 en los Estados Unidos, se instauró como símbolo de esta lucha un lazo rosa que se repite desde entonces en los eventos organizados con este propósito. Para conmemorar este mes y sumarse a las acciones de concientización, ArchDaily seleccionó un conjunto de proyectos que utilizan el color rosa, ya sea en fachadas, interiores o detalles.