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Arquitectos: M Magalhães Estúdio
- Área: 400 m²
- Año: 2017
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Proveedores: DallePiagge, Engenharia do mármore, Grupo Castillo, Labluz, Marcenaria Reis, +3


Probablemente todos los que vivan en una gran ciudad deben haber soñado alguna vez con vivir completamente aislados, en una casa entre los árboles o en una playa desierta. Durante la pandemia y los interminables meses de cuarentena, muchos tuvieron la misma idea. Por muy romántico y seductor que pueda parecer, esto conlleva algunos desafíos prácticos importantes. Difícilmente renunciaríamos a las pequeñas comodidades a las que estamos tan acostumbrados, como abrir un grifo o cargar nuestro teléfono celular. Si la ubicación es remota, es posible que no tengamos acceso a electricidad, agua potable, gas, alcantarillado y recolección de residuos sólidos. Pero existen varias posibilidades para alcanzar una vida con comodidad y sin vecinos. ¿Cuáles son las principales soluciones y cómo puede un proyecto arquitectónico proporcionar una vida fuera de la red?

Al vivir en grandes centros urbanos, es seguro afirmar que la mayor parte de los sonidos que nos rodean son accidentales y, en su mayoría, poco gratos. Según Julian Treasure, presidente de Sound Agency, los sonidos pueden impactarnos de diversas formas: fisiológica, psicológica, cognitiva y conductualmente, llegando a alterar la productividad en los espacios de trabajo e incluso las ventas de comercios y tiendas. Como respuesta a esto, el cuidado del confort acústico en los ambientes que frecuentamos es una atribución no solo de el/la ingeniero/a contratado/a, sino también de el/la arquitecto/a responsable del proyecto.

La iluminación, ya sea natural o artificial, es uno de los elementos más importantes de la arquitectura, ya que impacta directamente en la percepción de los espacios en general. A partir de ella se comprende la relación entre dimensión, proporción y contrastes. A través de su acción podemos leer las texturas, definir volúmenes y enfatizar colores. Uno de los desafíos de la arquitectura es moldear espacios a partir de la luz y la sombra, por lo que a menudo resulta necesario llevar la iluminación más allá de lo natural, introduciendo y controlando otras fuentes de luz.

Es posible comprender que nuestros antepasados conservaban un profundo conocimiento sobre las condiciones ambientales y las necesidades físicas del ser humano en su búsqueda de refugio. A pesar de los avances tecnológicos y de la evolución en la forma de observar el mundo circundante, este tipo de conocimiento y de relación con el entorno aún puede aplicarse en la actualidad y adaptarse a nuestras realidades. Esto se puede apreciar al explorar el uso de las piedras naturales en la arquitectura, lo que evidencia sus diversas formas de aplicación.





Uno de los principales gestos de diseño de Paulo Mendes da Rocha en el proyecto de renovación de la Pinacoteca fue crear un nuevo eje de circulación longitudinal en medio del edificio existente, cambiando su acceso principal. Pasarelas metálicas que atraviesan patios interiores cubiertos por tragaluces permiten nuevas posibilidades e integración entre las salas, adaptando un edificio neoclásico a un museo con un programa totalmente contemporáneo.
La capacidad de renovar por completo un espacio, demoliendo elementos o añadiendo nuevas piezas, alterando su funcionalidad y mejorando su ambientación, es uno de los trabajos más admirados de los arquitectos. En la vivienda, esto es aún más evidente, ya que adaptar una vivienda a las exigencias contemporáneas, con un plan bien pensado, puede mejorar la calidad de vida de sus ocupantes.






