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Arquitectos: José Lobo Almeida
- Área: 25 m²
- Año: 2020


Las ciudades de todo el mundo han adoptado ampliamente el concepto de reutilización adaptativa y la importancia de invertir en sitios históricos y llevarlos al presente. En lugar de centrarse en una construcción completamente nueva, muchos están viendo el valor de reutilizar la estructura anterior para nuevos programas. Las antiguas iglesias se están convirtiendo en restaurantes, las fábricas en museos y los departamentos y almacenes están diseñados para convertirse en espacios de oficinas icónicos. Pero más allá de los edificios individuales, algunos planificadores urbanos y conservacionistas están reimaginando lo que significa revitalizar de manera similar, pero a escala de ciudad, y cómo podemos determinar los edificios que beneficiarían a nuestros vecindarios si fueran reutilizados.

Las casas sobre pilotes son edificaciones que se elevan por sobre la superficie del suelo o una masa de agua. Desde el Neolítico y la Edad del Bronce, se ha identificado una amplia variedad de viviendas elevadas en una variedad de formas en todo el mundo, diseñadas con diversas e innovadoras metodologías. Adaptándose bien a las regiones costeras y los climas subtropicales, estas soluciones estéticas distintivas ayudan a resistir inundaciones, maximizar las vistas y permiten a los propietarios construir en terrenos rocosos, empinados o inestables. También sirven para mantener alejados a algunos animales silvestres, proporcionan ventilación desde abajo y minimizan la huella ecológica de la casa.


Bajo el título In Conflict, la participación de Portugal en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2021 está comisariada por Carlos Azevedo, João Crisóstomo y Luís Sobral, del despacho de arquitectos depA, con la participación de Miguel Santos como curador asistente, y arroja luz sobre el espacio público como escenario de fuerzas opuestas, confrontación de ideas y convivencia social. Respondiendo directamente a la pregunta "¿cómo viviremos juntos?", planteada por el comisario general de Biennale Architettura, Hashim Sarkis, la participación portuguesa se centra en siete proyectos de vivienda colectiva que fueron objeto de confrontación y discusión pública.

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El granero, con una naturaleza muy similar a los silos y los hórreos, es una tipología edilicia esencial dentro de los procesos de acopio agrícolas. Sus diseños suelen ser simples y funcionales. Sirviendo específicamente como depósito para almacenar grandes volúmenes de materias primas, se caracterizan por ser sus techos altos, sus grandes luces y su relativa flexibilidad, protegiendo del sol, la lluvia, la humedad y los animales a los productos derivados de las actividades de la agricultura -cereales, frutos, granos, paja, heno-.


Durante más de un siglo, el minimalismo ha influido en la producción arquitectónica a nivel mundial, asentándose como un canon estético para proyectos de escalas y ubicaciones variadas. A través del racionalismo y el funcionalismo, con un rechazo hacia el ornamento y en sintonía con el desarrollo de los nuevos materiales, el movimiento moderno sentó las bases sobre las cuales se desarrollaría la arquitectura minimalista. A lo largo del siglo XX, los arquitectos retomaron estos conceptos, popularizando la utilización de materiales como el vidrio, el acero y el hormigón armado. Con el tiempo, los diseños minimalistas y modernos se vincularon estrechamente, asociados por la estética, el costo y los métodos constructivos.

De la misma forma como los colores de una pintura o fotografía abstracta pueden producir un cierto estado de ánimo, los colores de un edificio o habitación pueden influir profundamente en cómo se sienten las personas que lo habitan. Fisiológicamente, muchos estudios han demostrado que la luz azul ralentiza la producción de melatonina, manteniendo a las personas más alertas o despiertas incluso de noche. Psicológicamente, las personas asocian ciertos colores con ciertos sentimientos siguiendo patrones culturales y experiencias previas; por ejemplo, pueden percibir el color rojo como amenazante o aterrador debido a su conexión con la sangre.
En conjunto, la elección del color de un espacio puede tener efectos complejos sobre cómo se sienten sus usuarios, mientras que una fachada se puede percibir de maneras dramáticamente diferentes dependiendo de sus tonos. A continuación, resumimos las asociaciones emocionales de cada color, evaluando sus diferentes efectos al utilizarse en el espacio arquitectónico.

Las características de la madera y su manufactura -según la especie del árbol y su sitio de crecimiento- ha permitido en todos los sectores de la Tierra el desarrollo de la humanidad a través del tiempo. Los detalles en las obras con madera, presente en la diversidad de tipos de encuentros y uniones, no solo evidencian un factor constructivo y estructural, sino que también le concede un valor y complejidad a la arquitectura.
Conoce una recopilación de 50 detalles constructivos de proyectos que se destacan por el uso de la madera.

Cuando pensamos en el concreto, generalmente se nos viene a la cabeza el color gris. La mezcla tradicional del hormigón, compuesta por cemento, grava, arena y agua, puede presentar variaciones en sus elementos compositivos, pero siempre varía entre el gris claro y el oscuro. Sin embargo, un recurso cada vez más utilizado es el de agregar pigmentos a la mezcla para alcanzar colores variados en la apariencia final de la obra. Los colores amarillo, rojo y sus derivaciones (marrones) se obtienen con la adición del óxido de hierro, mientras que el óxido de cromo y de cobalto crean el efecto de color verde y azul, respectivamente. Para el concreto negro, generalmente se incluyen óxido de hierro negro y óxido de carbono, combinados con cemento puzolánico.