La arquitectura de la diplomacia equilibra la seguridad y la apertura. Como símbolos de protección y representación, las embajadas se construyen con fines utilitarios tanto en contextos urbanos como rurales. En su esencia, también están diseñadas para comunicar los valores e ideales de las naciones a través de estructuras acogedoras y espacios cívicos sostenibles. Hoy en día, los proyectos de embajadas modernas se diseñan para cumplir con rigurosos estándares de seguridad y, al mismo tiempo, incorporar la cultura y las condiciones locales.
Vendida en tableros estándar de 120 cm de ancho desde 1928, la madera contrachapada ha sido un elemento básico de la construcción convencional durante casi un siglo. Dimensionalmente fuerte, fácil de cortar, liviana y capaz de crear una barrera efectiva, la madera contrachapada y otros paneles de ingeniería como el OSB y el MDF son omnipresentes, particularmente por su uso como material de revestimiento en sistemas constructivos de entramados de madera y Ballon Frame. Históricamente, embarcaciones, aviones e incluso los marcos de automóviles se han construido con madera contrachapada, antes del acero, el aluminio o la fibra de vidrio. Como un material simple capaz de ser manipulado y moldeado en una amplia variedad de formas, la madera contrachapada también fue ampliamente utilizada en muebles y diseños arquitectónicos de arquitectos como Charles y Ray Eames, Eero Saarinen, Alvar Aalto y Marcel Breuer.