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Arquitectos: SOMAA, Yonder – Architektur und Design
- Área: 1726 m²
- Año: 2020


“Da janela vê-se o Corcovado, o redentor, que lindo”. La letra de Tom Jobim, inmortalizada por las voces de João Gilberto y Astrud Gilberto, y una guitarra suave, fue una de las primeras canciones que introdujo al mundo la idea de un paradisíaco Río de Janeiro y un Brasil prometedor, con una población cada vez más urbana y una capital moderna construida de la nada. Casi 60 años después, Paulo Mendes da Rocha cita casualmente esta canción en una entrevista y señala que para él, en esta escena, el elemento más importante es la ventana, no el Corcovado ni el Cristo Redentor. Esto porque enmarca la vista y dirige nuestros ojos a lo que importa. Es una frase que pasa casi desapercibida, pero que tiene un enorme significado poético y artístico para el oficio de la arquitectura.
Conversamos con Beat Guhl, CEO de Sky-Frame, durante la feria Swiss Bau, uno de los eventos más grandes de la industria de materiales de construcción. Sky-Frame produce sistemas de ventanas corredizas sin marco, componentes vitales para lograr una transparencia efectiva y eficiente en los proyectos de arquitectura. La empresa busca constantemente impulsar la innovación técnica y trabaja en estrecha colaboración con los/las arquitectos/as para ayudar a materializar conceptos espaciales fluidos.

El diseño alemán se ha convertido en sinónimo de exactitud, eficiencia y precisión. Aunque este estereotipo tenga sus raíces en la geografía y la cultura local, el entorno construido del país refleja una gran afinidad hacia nociones como la privacidad, el orden y la estructura. Combinada con influencias de toda Europa, la arquitectura contemporánea de Alemania se caracteriza por sus refinadas formas y su desarrollo técnico.


El diseño de interiores se ha caracterizado en los últimos tiempos por las infinitas alternativas en cuanto a revestimientos, terminaciones y mobiliarios para lograr espacios únicos e irrepetibles. Han aparecido soluciones innovadoras y materiales específicamente creados para una percepción espacial distintiva. Sin embargo, existe paralelamente una corriente que busca encontrar la calidez de los espacios interiores dejando a la vista todos materiales en bruto. La nobleza de los materiales como la madera y el hormigón, dan esa sensación de durabilidad y poco mantenimiento que combinado con un diseño atento al detalle, generan espacios cálidos y verdaderos.








Tal vez la apertura zenital más célebre construida sea el Panteón de Roma, encargado por Marco Vipsanio Agripa durante el reinado del emperador Augusto (27 aC-14 dC), y reconstruido por Adriano (117-138) alrededor del año 126. En el punto más alto de su cúpula (en este caso, la ocular) brilla la luz del sol, lanzando sus haces sobre las varias estatuas de divinidades planetarias que ocupan los nichos en las paredes. La luz que entre en el espacio simbolizaba una dimensión cósmica, sagrada. Bien utilizada, la luz natural sigue cumpliendo ese papel escénico, sobre todo en proyectos religiosos.
Se llama iluminación zenital a la que viene desde arriba, del cielo (cenit). Útiles para espacios grandes que no pueden ser iluminados adecuadamente a través de ventanas, las claraboyas o tragaluces son un artificio ampliamente usado y que entregan una luz difusa y agradable al espacio. Generalmente se evita el paso del sol, para no calentar demasiado los recintos, y se deben diseñar y construir adecuadamente para que no sean puntos de infiltración de agua. A continuación, presentamos una selección de proyectos que utilizan efectivamente esta solución.