Edificio Prefabricado Viña del Mar por ELEMENTAL. Imagen cortesía de ELEMENTAL
El desplazamiento suele entenderse a través del movimiento: el instante en que las personas se ven obligadas a trasladarse de un lugar a otro. Sin embargo, desde la perspectiva de la arquitectura, ese traslado es apenas el inicio de lo que viene después. Es posible que sea necesario reconstruir una vivienda, reubicar a una comunidad entera o restablecer la vida cotidiana en un lugar completamente nuevo. Lo que se pierde con el desplazamiento no siempre es algo que la arquitectura pueda restituir de forma sencilla.
Esta cuestión cobra especial relevancia en América Latina, donde el desplazamiento ha moldeado a las comunidades bajo diversas circunstancias y a diferentes escalas. Lo que ocurre después depende de los motivos del traslado forzoso, de la posibilidad de retornar y de lo que aún se conserva de los espacios habitados. Algunas comunidades logran reconstruir su entorno familiar, mientras que otras deben fundar su vida cotidiana en un sitio completamente nuevo. Estas variaciones determinan el rol que se le exige a la arquitectura.
El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCOha inscrito las "Obras de Aalto", una colección de trece edificios y conjuntos arquitectónicos en Finlandia diseñados por Aino Marsio-Aalto, Elissa Aalto y Alvar Aalto, en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este reconocimiento destaca la trascendencia internacional de un conjunto de obras que contribuyó a redefinir la arquitectura moderna mediante un enfoque centrado en las personas, que prioriza la relación entre los edificios, la vida cotidiana, la naturaleza y el bienestar social. Con proyectos realizados desde finales de la década de 1920 hasta los años ochenta, la selección representa la contribución de Finlandia al Movimiento Moderno, al tiempo que reconoce la práctica colaborativa de los Aalto y su estudio.
La organización del Centro Cultural Europeo de Italia (ECC) ha anunciado los finalistas de los Premios ECC, presentados en el marco de Personal Structures – Confluences, la octava edición de su exposición internacional de arte contemporáneo, que se realiza en paralelo a la Bienal de Arte de Venecia. Abierta al público en Venecia del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026 en el Palazzo Bembo, el Palazzo Mora y los Jardines de Marinaressa, la exposición sirve de escenario para estos premios, que celebran las prácticas artísticas que abordan el tema de la muestra, Confluencias, a través de la investigación, la interdisciplinariedad y el diálogo con el lugar. Las propuestas ganadoras se anunciarán el 22 de noviembre de 2026, durante el evento de clausura de la exposición.
Vista peatonal de la sede del BCIE en Tegucigalpa. Imagen cortesía del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE)
Las naciones de Centroamérica ocupan un estrecho puente terrestre entre México y Colombia, pero no nacieron como países independientes. Surgieron de una sola entidad: la República Federal de Centroamérica en 1823. Aquella federación se disolvió; sin embargo, el ideal de una región unificada nunca murió del todo. En 1951, los gobiernos firmaron la Carta de San Salvador para crear la ODECA, la Organización de Estados Centroamericanos. Cuatro décadas más tarde, el Protocolo de Tegucigalpa de 1991 la reemplazó por el SICA, el Sistema de la Integración Centroamericana, el marco que rige la cooperación regional en la actualidad. En el marco de este proceso de integración, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua fundaron en 1960 el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), estableciendo su sede en Tegucigalpa. A primera vista, se trata de un complejo de oficinas convencional de finales del siglo XX; no obstante, al observar de cerca su fachada, el edificio se convierte en un manifiesto sobre la identidad. Uno escrito en piedra de cantera rosada proveniente de las mismísimas colinas que rodean la capital hondureña.
Para Gamboa, el modelo organizativo de Lacol es indisociable de su labor arquitectónica. Constituida como una cooperativa de trabajo, la oficina se estructuró deliberadamente en torno a la toma de decisiones colectiva, en lugar de las jerarquías de los despachos convencionales. Hoy en día, su actividad abarca desde el apoyo a cooperativas de vivienda y el diseño de edificios hasta la gestión de obras y la investigación de estrategias para la transición ambiental, lo que refleja una visión en la que la arquitectura opera en múltiples escalas, desde la política pública hasta el uso cotidiano.