Los alcances urbanos de las confrontaciones territoriales y culturales que mantuvieron Estados Unidos y la Unión Soviética exceden las conocidas reconstrucciones de la Europa de postguerra, expandiéndose a través de países de América Latina, África y Asia. La exposición explora —a través de planos, mapas y microhistorias— el rol que cumplió la arquitectura y el diseño urbano en los más de 500 proyectos —liderados por Robert McNamara— que el Banco Mundial financió entre 1972 y 1985 en 136 ciudades del entonces denominado "tercer mundo". Esta guerra contra la pobreza buscó detener el avance comunista y expandir las fronteras geopolíticas del primer mundo hacia los países en desarrollo, esta vez, por medio de una agenda de crecimiento económico que instrumentalizaba la vivienda urbana.