
El monumento del Holocausto en Ottawa ha abierto sus puertas, convirtiéndose así en el primer recinto de este tipo en Canadá. Diseñado por Studio Libeskind, la obra recuerda a "los millones de hombres, mujeres y niños inocentes que fueron asesinados bajo el régimen nazi y honra a aquellos sobrevivientes que pudieron hacer de Canadá su propio hogar".
Ubicado en un terreno de 3.200 metros cuadrados en el Museo Canadiense de la Guerra (CWM, por su sigla en inglés), el monumento de hormigón evoca la forma de la estrella de David, deconstruida para crear una "experiencia envolvente" cargada de simbolismo.


























