
El vínculo entre la fotografía de arquitectura y la arqueología en mi trabajo es más bien personal. Tiene que ver, ante todo, con las experiencias que pueden moldear la visión estética propia, y no tanto con un marco teórico consciente y subyacente. Desde luego, dicho marco existe, al igual que un modo particular de mirar las estructuras y la materialidad de las superficies que deriva directamente de las competencias adquiridas en la investigación arqueológica.




