
Desarrolladas en Europa Central durante la posguerra, las fachadas denominadas EIFS ("Sistemas de aislamiento y acabado exterior", por su nombre en inglés Exterior Insulation Finish System) surgieron como una solución innovadora para la reconstrucción de ciudades devastadas. Inicialmente diseñadas para entregar una nueva estética a las estructuras, los primeros sistemas consistían en una capa de aislamiento térmico aplicada directamente sobre la pared, seguida de un revestimiento decorativo. Con el avance de la tecnología y el desarrollo de nuevos materiales, las fachadas EIFS se han potenciado para ofrecer un mejor rendimiento en términos de aislamiento térmico, resistencia a la intemperie y durabilidad. El desarrollo de materiales sintéticos, como el poliestireno expandido (EPS) y las mallas de fibra de vidrio, ha permitido crear sistemas más eficientes, ligeros y versátiles.
















